lunes, 27 de julio de 2015

¿Puede la justicia o la ética estar contaminada por nuestras creencias personales?




¿Es compatible con la justicia o con la ética hacer valoraciones desde las creencias personales?

¡Que curioso que el ponente de la sentencia que ampara la objeción de conciencia de un farmacéutico para no dispensar la píldora del día después sea del OPUS!

¡Que curioso que sea capaz de leer, al contrario que el resto del mundo científico la forma de actuación de un fármaco!

¿Seguro que no ha influido sus creencias religiosas personales?

¿Puede la justicia o la ética estar al albur de estas circunstancias?

¿Se puede ser justo o ético si el tema que debemos juzgar o valorar entra en conflicto con nuestras creencias religiosas o personales?

¿No debería ser etiquetado como injusto o como "no ético" el actuar influido por ellas y no ser capaz de inhibirse al entrar el tema a debate en conflicto con tus propias convicciones?

¿Son estas circunstancias un conflicto de interés palpable que todo el mundo (jueces/miembros comisiones de ética) debería declarar y poner en conocimiento de la población o compañeros?


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